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(la versión en Español abajo)

Les petits paysans de Colombie ont entamé il y a quelques jours une grève nationale pour protester contre la dégradation de leurs conditions de vie due principalement à l’imposition de traités de libre-échange, notamment celui signé avec l’Union européenne. En Colombie, ces traités mènent à la destruction de l’environnement et de la diversité, et condamnent des millions de familles à la misère et à perdre leur terre. Chez nous ils signifient la mise en difficulté de filières de production et des pertes d’emploi, ainsi que le renforcement des transnationales.

Il y a 8 mois, la Colombie a connu une mobilisation similaire, et 19 paysans qui s’opposaient à ces traités de libre échange ont été assassinés par les forces de l’ordre. Mais cette fois se joignent aussi à ce mouvement les Indiens, les étudiants et les syndicats, qui sentent eux aussi les effets néfastes de l’application de ces politiques néolibérales productivistes qui ont été rejetées par d’autres peuples et des gouvernements progressistes d’Amérique latine.

Le modèle agricole imposé à son peuple par le gouvernement colombien implique la concentration de la propriété des terres pour la production de biocarburants, et l’expansion débridée des exploitations minières. Des millions de paysans, d’Indiens et de Colombiens d’origine africaine se font expulser de leurs terres par la violence, en général par les escadrons de la mort avec l’aide de l’armée. Ces politiques sont si aberrantes qu’en vertu de ces accords commerciaux, les paysans colombiens et européens ne peuvent même plus semer dans leurs champs les semences qu’ils produisent eux-mêmes depuis des temps immémoriaux.

La Colombie, le pays du monde où l’on assassine le plus de syndicalistes chaque année

L’imposition de ces accords de libre-échange éloigne la perspective d’une paix durable dans ce pays plongé dans un conflit social depuis plus d’un demi-siècle. Le gouvernement colombien criminalise la protestation sociale et ce pays détient le triste record d’avoir généré le plus de réfugiés internes au monde, et d’être le pays du monde où l’on tue le plus de syndicalistes chaque année.

VEGA condamne le silence et la complicité des autorités européennes et des Etats membres face à cette répression utilisée pour imposer un modèle économique dévastateur, et invite toutes les assemblées parlementaires de Belgique concernées (fédérales et régionales) à ne pas ratifier le traité de libre-commerce de l’UE avec la Colombie et le Pérou, que tous les syndicats ont rejeté, mais qui a reçu l’appui scandaleux du groupe socialiste du Parlement européen. VEGA demande aux candidats parlementaires belges de déclarer clairement quelle sera leur attitude à l’égard de cet accord de libre-commerce.

Clara et Aida, deux femmes qui portent les espoirs du peuple colombien

VEGA appuie la recherche de la paix en Colombie, et salue l’unification de la gauche colombienne qui présente deux candidates aux élections présidentielles du 25 Mai: Clara Lopez pour le Polo Democrático Alternativoe t Aida Abella pour la Unión Patriótica. Elles portent les espoirs du peuple colombien pour une démocratisation du pays, le respect des droits humains, et l’instauration d’un modèle socio-économique qui soit au service du bien-être de tous les Colombiens, et non au service du profit des transnationales. Un système économique juste n’obligeant pas les Colombiens à s’expatrier pour survivre.

VEGA exprime sa solidarité avec le peuple colombien actuellement mobilisé et exige le respect de son droit démocratique à exprimer son opposition sans subir de répression, droit que lui reconnaissent la Constitution de Colombie et le droit international.

 


 

Los pequeños campesinos comenzaron hace pocos días un paro nacional para protestar contra la degradación de sus condiciones de vida cómo consecuencia de los tratados de libre comercio y en particular, por el tratado firmado con Unión europea. En Colombia, estos tratados llevan a la destrucción del medio-ambiente y la biodiversidad, y condenan a millones de familias a la miseria y a la perdida de sus tierras. En Europa, esos mismos tratados implican también la obstaculización de filiales de producción y pérdidas de empleo, así cómo en el fortalecimiento de las multinacionales.

Hace 8 meses, Colombia vivió una movilización similar, en el que 19 campesinos que se oponían a estos tratados de libre comercio  fueron asesinados por las fuerzas de seguridad. En la mobilización de ahora se unen también el movimiento indígena, el movimiento estudiantil y los sindicatos. Quienes padecen también los efectos nefastos de la aplicación de aquellas políticas neoliberales productivistas que fueron rechazadas por otros pueblos y gobiernos de America Latina.

El modelo agrario impuesto al pueblo colombiano por su gobierno incluye la concentración de propiedad de tierras para la producción de agro combustibles y la expansión desenfrenada de las explotaciones mineras. Millones de campesinos, indígenas y afrodescendientes son expulsados violentamente de sus tierras, habitualmente por escuadrones de la muerte con la ayuda del ejército. Estas políticas llegaron a tal punto de aberración, que en virtud de estos tratados comerciales, tanto campesinos colombianos cómo europeos, ni siquiera pueden sembrar en sus campos las semillas que ellos mismos producen desde tiempos inmemoriales.

Colombia, el país con mayor cantidad de sindicalistas asesinados por año.

La imposición de estos tratados de libre comercio aleja la perspectiva de una paz duradera en un país volcado en un conflicto desde hace más de medio siglo. El gobierno colombiano criminaliza la protesta social. El país detiene el triste record de mayor cantidad de refugiados internos en el mundo, así cómo la mayor cantidad de sindicalistas asesinados por año.

Vega condena el silencio y la complicidad de las autoridades europeas y de los Estados miembros frente a la represión utilizada para imponer un modelo económico devastador. Invitamos a las asambleas parlamentarias belgas implicadas (federales y regionales) a no ratificar el Tratado de Libre Comercio de la Unión Europea con Colombia y Peru. Ese mismo tratado que fue rechazado por todos los sindicatos pero que recibió el apoyo del grupo socialista de Parlamento europeo. Vega llama a los candidatos parlamentarios belgas a declarar claramente su postura frente a los Tratados de Libre Comercio.

Clara y Aída, dos mujeres portadoras de las esperanzas del pueblo colombiano.

Vega apoya la búsqueda de la paz en Colombia y saluda la unión de la izquierda colombiana, quién presenta dos candidatas para las elecciones presidenciales del 25 de Mayo: Clara López por el “Polo Democrático Alternativo” y Aída Abella por la “Unión Patriótica”. Ellas cargan con las esperanzas del pueblo colombiano por una democratización del país, el respeto a los derechos humanos y la instauración de un modelo socio económico que esté al servicio del bien- estar de todos lo colombianos y no al servicio de los beneficios de las multinacionales; por un sistema económico justo que no obligue a los colombianos a exiliarse para sobrevivir.

Vega expresa su solidaridad con el pueblo colombiano actualmente movilizado y exige el pleno respeto al derecho democrático de expresar su oposición sin padecer represiones. Un derecho que reconoce la constitución colombiana y el derecho internacional.

Contacto para Prensa: +32 474 363077